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| Los sombreros de las cholitas, en la mira de los ladrones | | La Paz Hace 3 años (18/12/2009 22:04:49) |  |
Los sombreros de las cholitas, en la mira de los ladrones
Los tradicionales bombines de las mujeres indígenas bolivianas son codiciados por delincuentes que los revenden a altos precios en el mercado negro.
LA PAZ (EFE).- Los típicos sombreros bombines que usan las cholitas bolivianas se convirtieron en un codiciado objetivo de los ladrones en la ciudad de La Paz que roban para su reventa.
"Se lo llevaron cuando estaba en el autobus: abrieron la ventana y me lo quitaron", relatóLola Ramírez, una cholita de La Paz a la que robaron su bombín unos meses atrás y que desde entonces, según cuenta, decidió sustituirlo por sombreros de tela o paja.
Para el comerciante David Chino, que regenta una sombrerería en La Paz desde hace cinco años, esa es una de las consecuencias de estos robos, ya que antes estas mujeres usaban bombines "borsalino", que llegaban a costar más de 200 dólares y ahora los cambian por modelos más económicos o los sustituyen por otro tipo de sombreros.
Los bombines, que mantienen el estilo de los que usaban los hombres europeos a finales del siglo XIX y principios del XX, son un un emblema de distinción entre las cholitas paceñas, que en ocasiones los adornan con broches de oro e incluso con piedras preciosas.
Con ellos cubren su cabello recogido en dos largas trenzas al tradicional estilo de la mujer andina boliviana. El material en el que están hechos es un símbolo del poderío económico de cada mujer, explicó el comerciante al indicar que el textil con el que se confeccionan se importa generalmente de Brasil o Argentina.
De 78 pesos bolivianos (11 dólares) los más económicos a 700 bolivianos (unos cien dólares) los más caros, los bombines de las cholitas, son un objeto fácil de robar ya que las mujeres lo llevan hábilmente sobrepuesto sobre su cabeza, sin ningún tipo de enganche.
Conocidos como "cumbreros", los ladrones de sombreros "van detrás de las cholitas y en un momento que están descuidadas, se lo quitan y se escapan", explicó Valentín Poma, policía comunitario del módulo Max Paredes de La Paz.
La Nación |
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